Madrid, 2 de febrero de 2010.- La electricidad es una de las fuentes de energía más utilizadas en la actualidad, fuente también de importantes accidentes, debido a su gran difusión industrial y doméstica, ya que no es perceptible por la vista ni por el oído.
El Instituto Madrileño de Formación (IMF) recomienda tener en cuenta una serie de aspectos que nos ayudarán a prevenir y solventar problemas y riesgos para la salud y seguridad, tanto en el hogar como en las comunidades de vecinos.
Debemos recordar que la electricidad tiene efectos nocivos que podemos dividir en dos grandes grupos:
• Incendios y/o explosiones: afectan a personas, instalaciones
y bienes.
• Electrización y electrocución: afectan a personas.
Los incendios debidos a la energía eléctrica se producen, fundamentalmente, por sobrecargas en la instalación, chispas o cortocircuito.
Al circular la corriente eléctrica, el conductor se calienta. Si el conductor no tiene la mínima sección necesaria, se genera más calor que el que es capaz de disipar, llegando a inflamar los materiales contiguos. Esta situación puede llegar a producir un cortocircuito.
El cortocircuito se produce cuando dos conductores a distinto potencial se ponen en contacto sin ninguna resistencia intermedia. Una persona se electriza cuando la corriente eléctrica circula por su cuerpo, es decir, cuando la persona forma parte del circuito eléctrico, pudiendo, al menos, distinguir dos puntos de contacto: uno de entrada y otro de salida de la corriente.
Por todo esto, desde el Instituto Madrileño de Formación aconsejan una serie de pautas que deben tenerse en cuenta en cualquier instalación eléctrica en el hogar:
· Nunca deberíamos manipular o modificar las instalaciones eléctricas, es un trabajo que debe ser encargado a especialistas.
· Debe evitarse la utilización de aparatos o equipos eléctricos en caso de lluvia o humedad cuando: los cables u otro material eléctrico atraviesen charcos, los pies pisen agua o alguna parte del cuerpo esté mojada.
· Los equipos eléctricos deben conservarse en buen estado.
· El usuario de cualquier equipo o máquina, debe conocer sus instrucciones de uso y, por tanto, las precauciones que hay que tomar para su empleo, fundamentalmente cuando se utilicen por primera vez.
· En caso de avería, lo primero es cortar la corriente, si no tiene los conocimientos mínimos necesarios, no trate de reparar equipos o instalaciones averiadas. Debe evitarse realizar reparaciones provisionales. Los cables dañados hay que reemplazarlos por otros nuevos. Los cables y enchufes eléctricos se deben revisar de forma periódica y se sustituirán los que se encuentren en mal estado. Es importante un control del estado de las instalaciones comunes de la finca.
· Todas las instalaciones deben estar en buen estado y ser revisadas periódicamente.
· Los sistemas de seguridad de las instalaciones eléctricas no deben ser manipulados bajo ningún concepto, puesto que su función de protección queda anulada.
· Sobrecargar la instalación eléctrica instalando adaptadores (“ladrones”) a las bases de toma de corriente.
Pautas que también debe tenerse en cuenta, si el problema afecta a una persona electrizada. En estos casos, hay que cortar la corriente sin tocar a la persona electrizada. En caso de que no se pueda cortar la corriente o se tarde demasiado en hacerlo, el socorrista debe tratar de “desenganchar” a la persona electrizada con la ayuda de un elemento aislante (silla de madera, palo, etc.). Es muy importante que antes de desenganchar al electrizado, el socorrista se abstenga de tocar físicamente con su cuerpo al electrizado.
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