JOSE MANUEL SANCHEZ BARRANCO
octubre 27, 2009
INTRODUCCION
La depresión, la enfermedad más difundida de nuestra época, es el trastorno que genera mayor incapacidad del mundo –y al parecer empeorará en el futuro-, siendo también una causa relevante de mortandad. Las personas que presentan depresión tienen mayor riesgo de atentar contra sus vidas en una proporción 30 veces superior que la población general.
La depresión se caracteriza por una alteración del estado del ánimo en el que la persona parece estar encadenada al sufrimiento, sin poder separarse de él.
Todos hemos tenido alguna vez la sensación de estar deprimidos, porque en algún momento de la vida nos hemos sentido abatidos, tristes, desgraciados, rechazados, con sentimientos de indignidad y culpa, porque hemos perdido algo importante en nuestras vidas o simplemente porque las circunstancias de la vida nos llevan a mirar el futuro sin esperanza.
Los seres humanos debemos afrontar continuas dificultades en una vida llena de contrastes y complejidades que nos lleva a incurrir en sentimientos de desilusión, melancolía y abulia que acompañan situaciones de riesgo, donde incluso pueden aparecer comportamientos autodestructivos que encubren deseos suicidas subyacentes. El estado ideal no es la ausencia de dificultades sino vivir con intensidad las experiencias buenas y malas y enfrentar con suficiente fuerza el reto que nos impone la vida.
La depresión no solamente atañe a la persona que la padece sino también tiene impacto sobre su familia. Una vez instalada la depresión, vemos alterada la vida emocional, profesional, laboral, social, sexual y la salud física. Incluye síntomas como tristeza, irritabilidad, llanto, culpa, distracción, indecisión, alteraciones de memoria, concentración, desmotivación, aislamiento, alteraciones del sueño, del peso, del apetito y de la sexualidad; percepción de que los problemas son abrumadores, ideas suicida, pasividad, inercia, dificultad en las relaciones sociales, dependencia, pérdida de la motivación y capacidad para disfrutar y buscar la felicidad.
Todos estamos expuestos a pasar por un estado depresivo o de estar cerca de alguien que se encuentre así, de ahí la importancia de su comprensión y de un diagnóstico y tratamiento precisos y eficientes; de informarnos sobre el tema y ser capaces de reconocer en nosotros mismos la presencia de síntomas depresivos, su severidad y efectos sobre nuestras vidas y sobre la manera como disfrutamos o sufrimos la realidad, con el fin de hacer algunos esfuerzos a nuestro alcance si la situación lo permite o de lograr una atención pronta con un profesional.
Solamente viendo la depresión como una globalidad podremos intentar comprenderla, afrontarla y superarla y siempre dentro de la historia única e irrepetible de cada uno de nosotros, porque evidente algunas personas llegan a deprimirse más fácilmente que otras ante las mismas circunstancias. Es esencial para ello apreciar nuestro potencial como seres humanos y admitir la posibilidad de transformación interior.
Este artículo y los subsiguientes sobre el presente tema y otros muy variados, pretende acercar al lector a los temas que me ocupen en cada momento; en este caso, al tema de la depresión y, revisar algunos planteamientos científicos, históricos, filosóficos e incluso poéticos. Abordarán la etiología, síntomas y tratamiento para que podáis afrontar efectivamente estas situaciones cuando aparezcan o simplemente para poder asumir una vida plena, conscientes de tener dentro de vosotros mismos las herramientas para poder prevenirlas, controlarlas y superarlas; un acercamiento a la calidad debida y bienestar……..
JOSE MANUEL SANCHEZ BARRANCO
PSICOLOGO-PSICOPEDAGOGO-PEDAGOGO TITULADO
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