La dieta mediterránea, Patrimonio de la Humanidad.
Unos 4.200 agentes de la cadena alimentaria, entre consumidores, productores, mayoristas y distribuidores, han valorado como muy positiva al 90% la dieta mediterránea. El estudio se ha realizado desde el Barómetro del Clima de Confianza del sector Agroalimentario, para incluir la dieta mediterránea en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Los resultados constatan que el sector de los mayoristas es el que mayor conocimiento tiene del reconocimiento de la dieta mediterránea por parte de la UNESCO, con un 72,7%. El resto del sector agroalimentario tiene un conocimiento algo inferior: entre los productores se conoce en un 72,1%, los distribuidores un 66,5%, la industria un 66,2% y los consumidores un 61,1%.
¿Qué caracteriza este particular modo de alimentación? La dieta mediterránea se basa en el aceite de oliva, las frutas y verduras frescas, algunas legumbres, frutos secos, pescado, queso y yogur. Por otro lado, el tomate, patatas, pimientos, el maíz, provenientes de otros lugares, junto con el arroz y la naranja, originarios de Asia, y vegetales como alcachofas, berenjenas y espinacas de Arabia, también formaban parte de esta saludable alimentación mediterránea.
Su ventaja más reconocida es que la dieta mediterránea es sinónimo de longevidad. Es decir, que las personas que llevan una alimentación con estas características tienen una esperanza de vida superior que aquellas que mantienen otros hábitos alimentarios. También es importante señalar que las tasas de mortalidad debidas a la incidencia de cánceres y enfermedades cardiovasculares son más bajas en personas que siguen este estilo de vida. Así mismo otros estudios recientes la vinculan a índices más bajos de enfermedades y alergias respiratorias.
Etiquetas: dieta mediterránea
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